Dije en plata 925 de acabado brillante, elaborado a mano por artesanos mexicanos.
Como una reliquia de otro tiempo, este dije nace del encuentro entre la materia en estado salvaje y la precisión de la luz.
Su estructura de plata, irregular y casi líquida, parece haberse formado de manera espontánea, como un mineral que emerge de las profundidades de la tierra. En su centro, una piedra de reflejos violetas, verdes y azulados cambia con cada movimiento, revelando nuevas tonalidades según la luz que la atraviesa.
Una pieza que juega con los contrastes: lo bruto y lo delicado, lo ancestral y lo contemporáneo. Un pequeño amuleto que parece guardar algo de otro mundo.
Por tratarse de una creación hecha a mano, cada pieza puede presentar ligeras variaciones o marcas únicas. Lejos de ser defectos, estas huellas son el rastro de lo auténtico: la firma de lo humano.
Dije en plata 925 de acabado brillante, elaborado a mano por artesanos mexicanos.
Como una reliquia de otro tiempo, este dije nace del encuentro entre la materia en estado salvaje y la precisión de la luz.
Su estructura de plata, irregular y casi líquida, parece haberse formado de manera espontánea, como un mineral que emerge de las profundidades de la tierra. En su centro, una piedra de reflejos violetas, verdes y azulados cambia con cada movimiento, revelando nuevas tonalidades según la luz que la atraviesa.
Una pieza que juega con los contrastes: lo bruto y lo delicado, lo ancestral y lo contemporáneo. Un pequeño amuleto que parece guardar algo de otro mundo.
Por tratarse de una creación hecha a mano, cada pieza puede presentar ligeras variaciones o marcas únicas. Lejos de ser defectos, estas huellas son el rastro de lo auténtico: la firma de lo humano.